viernes, 15 de enero de 2010

Tiranía


El pequeño extraterrestre soñaba constantemente con un extraño animal. En su desbordante curiosidad, descubrió que aquel animal recibía el nombre de Elefante y procedía del planeta Tierra del que tanto había oído hablar a sus mayores. Animado por tal revelación y azorado por el afán de descubrir lo desconocido, tuvo el impulso de salir al exterior en su búsqueda. De esta manera, emprendió su viaje con el fin de materializar sus sueños. Pero, cual fue su asombro cuando llegó a su destino. Fue incapaz de comprender, como el abuso de poder del ser humano hizo del hombre un tirano capaz de destruir el planeta azul.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La huida


Para que no se enteren de que me he marchado, coloco mi almohada bajo las sábanas y simulo mi silueta tal como he visto hacer en algunas películas. El silencio reina en casa y aún no ha amanecido. Me alzo de puntillas para mirarme en el espejo del recibidor, cierro por un instante los ojos y compruebo que mi plan me acompaña. Introduzco la mano en el bolsillo derecho de mi chaqueta; sonrío y acaricio la pequeña ficha rectangular de la tarde anterior. Ansioso por llegar a mi destino, cierro muy despacio la puerta y apresuro el paso. Al llegar al recinto, compruebo entristecido que el tren ha desaparecido.

sábado, 21 de noviembre de 2009

La sombra del soberanismo


Aún con orgullo, el rey empuñó y alzó su espada al aire.
“Tenemos que estar preparados para la guerra“, gritó, armado de valor.
“Estamos dispuestos a derramar gloriosamente nuestra sangre”, clamaban al unísono los pájaros que habitaban en su cabeza.

martes, 3 de noviembre de 2009

Creación


El hombre se sintió apresado y perdido. Si fue obra de un Dios que lo creó a su imagen y semejanza; definitivamente, nada podría salvarlo de la imperfección.

viernes, 18 de septiembre de 2009

La perfección


Era el hombre más inteligente, más cariñoso, más bondadoso, más guapo y mejor amante que jamás pude conocer. Sin duda, hubiera sido una bonita historia de amor, pero no pude resistir tal cúmulo de perfecciones. No tuve más remedio que hacerlo antes de que fuera demasiado tarde. Ante los invitados al enlace, ni el silenciador ni mi puntería estaban dispuestos a delatarme. Solo lo hizo aquella imperfecta mancha roja que asomaba en su inmaculada camisa blanca justo a la altura del corazón.

sábado, 22 de agosto de 2009

El hechizo


Acurrucada en el refugio de mi sillón junto a la ventana, le oí cantar en su paseo nocturno. Había llegado el momento de conocerle. Sabía que si me acercaba, no podría resistirme al hechizo de la leyenda de quienes relataban algún encuentro. Aún sabiendo el riesgo que corría, siempre abrigué la idea de reunirme con él. Así fue como me dejé acariciar en su calidez y al compás de su baile supe que no habría vuelta atrás. No tardó en mostrar su verdadera cara. Su tibia melodía dio paso en un aullido despiadado. Nadie pudo ayudarme. En mi delirio, recordé vagamente que alguien dijo una vez "es el viento de los locos".

viernes, 10 de julio de 2009

El triste durmiente


El triste durmiente reposa amparado en un vapor soñoliento. Consciente de la necesidad de deshacerse de la pena que le envuelve, prefiere ocultar su rostro mientras espera la llegada de quien logre despojarlo de su halo de melancolía.
En esta creencia, poco lo diferencia de cualquier princesa. No logra ocultar que sus sueños también son de color de rosa.