
El hombre se sintió apresado y perdido. Si fue obra de un Dios que lo creó a su imagen y semejanza; definitivamente, nada podría salvarlo de la imperfección.
Clara del Valle permite la reproducción ocasional de sus microrrelatos bajo previa autorización
6 comentarios:
Muy buen ejercicio, Clara. Me parece un poco complicado el tema del juzgamiento en ese concurso de minificciones, pero siempre te veo muy consistente y participando. Felicitaciones. Espero que al menos te lleves una mención.
Muy bueno. Como consuelo, al menos para mí, me queda que en la imperfección está la belleza. La perfección debe ser tan aburrida...
Besos.
P.D. Se te echa de menos...
Tan imperfecto que fue el hombre el que creó a dios a su imagen y semejanza.
Tan imperfecto, dice Saramago en la presentación de si libro, que para enaltecer a Abel, desprecia a Caín.
Besos.
donde está la perfección...???, Que es la perfección???... los hombres y mujeres somos semejantes...pero no iguales...saludos
¡Dios, Carla...! Cuánto en tan poco...
Sublime. Magnífico. De lo mejor que me ha empapado hasta ahora de tus letras.
Pues eso, que al fin y al cabo, nadie nadie nadie es perfecto (aunque algunos sí crean serlo, jeje).
Besos.
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